Home Lanzarote y el Ala Delta Lanzarote y el Ala Delta Apuntes sobre como es un Ala Delta

Traductor Automático

English

Patrocinadores

  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow

Fotos XIV Open

Loading...

Created by SopanTech Solutions

Apuntes sobre como es un Ala Delta PDF Imprimir E-mail

Dentro de la categoría de alas delta, la FAI (Federación Aeronáutica Internacional) hace, entre otras, las siguientes distinciones:

 

Clase 1: alas delta con una estructura rígida primaria sobre las que el piloto ejerce control únicamente mediante el desplazamiento de su peso. Están permitidos controles secundarios de regulación y ajuste, siempre y cuando operen de forma simétrica sobre los dos planos.
Clase 2: alas delta con una estructura rígida primaria que cuenten con superficies aerodinámicas móviles como medio esencial de control alrededor de cualquier eje.

Los pilotos de Ala Delta suelen llamar alas "flexibles" a las de la Clase 1 y "rígidas" a las de la Clase 2. Las primeras conservan esa configuración inicial de "tubo y tela" que les da un aire tan similar al de una vela de Windsurf o de un barco. Las segundas, las de la Clase 2, están construidas sobre una estructura más elaborada que les confiere mayor rigidez; su volumen, una vez empaquetadas, es mayor y su precio es más elevado. Este tipo de alas, dentro de las cuales están los Swift, están en el mercado desde hace muy pocos años y en España son muy pocas, por no decir ninguna, las que surcan el cielo.

Las alas "flexibles", las más utilizadas hasta la fecha en todo el mundo, tienen una estructura formada por una serie de tubos de aluminio aeronáutico o de fibra de carbono, de diferentes secciones y por una serie de cables de acero trenzado de alta resistencia que sirven como elementos de unión entre los tubos. Algunos tornillos, tuercas de seguridad, pasadores, remaches, guardacabos, poleas, cordinos y cintas de amarre completan la estructura.
 
La vela, o tela, se construye con tejidos de materiales plásticos (Dacron, Mylar, Matrix, etc.) muy resistentes a los esfuerzos y erosión mecánicos y al deterioro producido por el plegado y la luz solar. Los diferentes paños de la vela están cosidos con hilo de Polyester.

La vela está montada y sujeta sobre la estructura, claro está; y su forma final se logra introduciendo los sables en sus correspondientes fundas durante cada operación de montaje del ala. Estos sables son tubos finos de aluminio, curvados de acuerdo con el perfil aerodinámico que se desea tenga el ala en cada una de sus secciones.

El peso del conjunto, incluida la funda para el transporte, ronda los 31 o 32 kg.; algo más si se trata de un ala de alto rendimiento sin mástil (elemento estructural que empieza a desaparecer), algo menos si se trata de un ala de iniciación, sin doble superficie, y con pocos sables.
Las dimensiones de un ala normal, cuando está lista para el vuelo, vienen a ser de unos 10 m. de envergadura (la distancia que va de un extremo de un ala al extremo de la otra) y de unos cuatro metros desde el morro hasta el extremo trasero de la quilla. La superficie alar puede ir de los 10 m² a los 21 m²; las velas más grandes son las utilizadas para hacer vuelos de tandem (piloto y pasajero), las velas más pequeñas las usan los pilotos de muy poco peso, o los pilotos de competición con ganas de volar muy rápido.

Cuando el ala está empaquetada se convierte en un cilindro de unos 35 cm. de diámetro con una longitud de 5 o 6 m. Aunque el manejo en tierra de un paquete de tales dimensiones no resulta cómodo para una sola persona, sí es posible, en cambio, su transporte desde el sitio en el que deja su coche hasta el despegue, lugar donde se suele realizar el montaje del ala.
 
En ocasiones, cuando resulta imposible acceder con el vehículo hasta el mismo despegue, es necesario transportar ese cilindro (es decir, el ala) y el resto del equipo al hombro, entre una o dos personas; sudando un poquito, eso sí.

Como ya te habrás dado cuenta, el ala se puede transportar sobre un coche (cuídate de haberle dado antes el aspecto de cilindro). Cualquier turismo es válido para esto, auque un todo terreno no estaría mal; lo único necesario es que hayas montado una baca adecuada sobre el techo del mismo y que encuentres alguna forma de habilitar un tercer punto de apoyo sobre el parachoques delantero, por ejemplo. 
 
Algunos pilotos prefieren montar una escalera de mano encima de la baca y, sobre aquella, depositar y atar el ala. Lo importante es que los puntos de apoyo estén lo más separados posible para que el ala no se mueva ni cimbree durante los viajes, que ofrezcan una superficie amplia y que estén recubiertos con algún material blando.
Por último, hay que asegurarse de que la vela quede bien atada; para ello resulta aconsejable emplear tres cintas que sean bien largas, y lo más anchas posible para no dañar la vela.

En cuanto al precio la cosa puede variar mucho. Las alas nuevas de iniciación, que son las más baratas, te las traen de la fábrica, con los colores que tú elijas, por unos 2.500€ o 3.000€. Pero también existe otra posibilidad que es adquirir un ala de segunda mano; entonces el coste se puede reducir muchísimo. Si eres buen negociador puedes adquirir un ala de iniciación, con pocas horas de vuelo y en buen estado de conservación, por muy poco dinero.
 
En muchas ocasiones las propias escuelas tienen material de compraventa, ya revisado, a disposición de los alumnos que acaban el cursillo de vuelo.
Es conveniente recordar que para volar también es necesario meterse dentro de un arnés, que ese arnés lleve un paracaídas de emergencia y colocarse un casco (lo último es enganchar el arnés al ala, por supuesto). Con algo de paciencia se puede reunir todo ese material sin gastarse más de 500 o 600 €.; con lo quedaría cerrado el capítulo económico referente al material de vuelo imprescindible.